La caminata, como una forma saludable de actividad física, comenzó a recibir atención en los años 90, debido a las nuevas recomendaciones que hacían hincapié en la actividad física de intensidad moderada. El principal ejemplo de actividad de intensidad moderada de la recomendación del Colegio Americano de Medicina del Deporte y de los Centros para el Control de Enfermedades en 1995 fue de una caminata rápida a 3-4 mph (4,8-6,4 km.h-1). Las evidencias de los beneficios de la caminata para la salud se originaron en gran parte de los estudios epidemiológicos y especialmente los referentes a enfermedades cardiovsculares. Al interpretar los datos de tales estudios, es necesario considerar diferentes cuestiones metodológicas, incluyendo el diseño del estudio, factores de confusión por otras conductas de estilo de vida, y factores de confusión por otros tipos de actividad física. La caminata tiene el potencial de tener un gran impacto en la salud pública debido a su accesibilidad, sus documentados beneficios para la salud y al hecho de que ya existen programas efectivos para promocionar la caminata.
La caminata es una conducta saludable y simple, que puede reducir la tasa de enfermedades crónicas (principalmente las de origen cardiaco) y mejorar los costos crecientes del cuidado de la salud, con solo un modesto aumento del número de lesiones relacionadas a la actividad.
Fuente: Lee, Min. Buchner, David M. La Importancia de la Caminata para la Salud Pública (Resumen). PubliCE Premium. 11/03/2009. Pid: 1103.
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