Sólo hace falta ver el nivel de la publicidad de los cosméticos o su precio para entender la importancia que tiene la juventud de la piel en nuestro medio. Probablemente, junto a la delgadez, sea unos de los objetivos estéticos más deseados de esta época. Sin embargo, a menudo se olvida que la piel es un órgano y como tal reflejará directamente el estado de salud y por tanto de alguna manera la dieta. Dicho de otra forma, de poco servirá la mejor crema si nuestra alimentación es desequilibrada.
No hay milagros, está claro, pero tener en cuenta algunos puntos puede ayudarnos a tener una mejor piel. El primero es beber la dosis de agua suficiente. Una epidermis en forma es una epidermis hidratada. Atención, pues, a la toma indiscriminada de diuréticos, aunque sean "naturales", o ala falta de bebida. Otro aspecto importante es el aporte proteico. No se puede olvidar que la elastina o el colágeno son básicamente proteínas y que por tanto la dieta tiene que aportar dichos nutrientes en dosis suficientes. Evitemos, así, las dietas incompletas o de "sólo primeros platos" porque no nos hacen ningún favor. La vitamina C es otro punto esencial, ya que aparte de ser antioxidante es fundamental para la síntesis de colágeno. Por tanto los vegetales, fuentes básicas de vitamina C, han de estar presentes cada día. Si se trata de frutas y verduras amarillas, como el melón o la zanahoria, mucho mejor, porque además de vitamina C aportarán provitamina A, que también es capital en este tema. Lo mismo que el hierro. Recordemos que uno de los síntomas de la anemia por carencia de hierro es la tez pálida y un pelo frágil. La carne y el marisco son buenas fuentes de este mineral. Evitar también las dietas de menos de 1.200 kcal, ya que difícilmente son sanas y además suelen tener dosis deficitarias de ácidos grasos esenciales. En fin, que la crema antiedad de moda debería incluir dos recomendaciones imprescindibles: comer correctamente y evitar los excesos con el sol.
La sugerencia:
Aperitivo de melón y mango Cortar unas bolitas de melón y unas de mango y dejarlas macerar en un poco de zumo de limón. Coger unas tiritas de jamón de bellota y envolver con cada una de ellas una bolita de fruta y finalmente sellarlas con un poco de queso fresco y un palillo. Este sabroso aperitivo tiene una dosis elevada de agua, vitamina C, provitamina A, hierro y proteínas y pocas calorías. Ideal para tener una piel en forma sin problemas de peso.
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