El efecto en la tensión arterial que provocan algunos fármacos analgésicos como la aspirina u otros antiinflamatorios de uso común, como ibuprofeno, diclofenaco o paracetamol, es un aspecto que no se debe menospreciar. Sobre todo, deben conocer sus consecuencias quienes padecen dolor crónico y/o necesitan calmantes de forma habitual, pero también las personas sanas, debido al uso común de estos medicamentos en los hogares, y quienes tienen problemas cardiovasculares, puesto que un ligero aumento en las cifras de presión arterial es, en muchos casos, un agravante para complicaciones mayores.
Fuente Autor: TERESA ROMANILLOS 9 de abril de 2010 www.consumer.es
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